Así lidian tres generaciones distintas con la cuarentena

Por: Fernando Meza

“Se refuerzan los lazos familiares”, esto menciona Emmanuel Paredes, quien busca encontrar un lado positivo a la cuarentena por el coronavirus o Covid-19. Nadie se esperaba que el mundo atravesara una crisis como la que ha provocado el coronavirus.

Una enfermedad de la cual se han contagiado más de seis millones 300 mil personas en el mundo y que ha cobrado la vida de más de 378 mil según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) actualizados hasta el 2 de junio de 2020.

En Colima hay 167 casos positivos acumulados por Covid-19, 49 casos sospechosos y 465 casos negativos, según la estadística que lleva la Secretaría de Salud estatal hasta el 2 de junio de 2020.

El Covid-19 no solo ha provocado una crisis sanitaria y económica por la saturación de hospitales y el paro de actividades, que ha provocado que millones de personas pierdan su trabajo.

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Según la primera Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo (ETOE) elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), durante el pasado mes de abril, 12 millones de personas dejaron de trabajar o de buscar empleo por efectos de la pandemia. El coronavirus también ha provocado que las personas que permanecen en confinamiento sientan temor, angustia o presenten signos de ansiedad por quedarse en casa.

La nueva realidad

En mi casa, vivo con tres personas, mi hermano de 15 años, mi madre de 56 años y mi abuelo de 87 años, todos manifiestan pensamientos distintos sobre esta crisis que vive el estado de Colima, el país y el mundo. Pero el sentimiento que es común en los tres casos es la angustia, el temor y la ansiedad que presentan a causa de las noticias que se dan a conocer día tras día, además de la desesperación de estar en casa sin poder hacer la vida normal que llevaban.

Emmanuel Alejandro Paredes Ramírez, es mi hermano, tiene 15 años y para él, el saber de las noticias sobre fallecimientos y todo lo que provoca esta enfermedad le genera miedo, además del estrés por no salir: “Igualmente un poco de miedo, de estrés, por no poder salir y por el estilo de vida de muchas personas en la calle, además de las personas que salen a trabajan y viven del día a día”.

El no poder hacer su rutina diaria a la que ya estaba acostumbrado representa para mi hermano uno de los mayores retos en esta cuarentena. La ansiedad es una de las consecuencias que ha sufrido ante la obligación de quedarse en casa.

Pese al estrés y la ansiedad, Emmanuel Paredes destaca que durante esta cuarentena los lazos familiares se han estrechado y ha podido convivir más con su familia, situación que antes no hacía por compromisos sociales o con la escuela.

María del Carmen Ramírez Córdova es mi madre, tiene 56 años y para ella, el miedo a la enfermedad, a lo desconocido y la posibilidad de contagiarse han provocado que al igual que mi hermano, presente signos de ansiedad, además de la pérdida de sueño.

Aunque los motivos que le provocan ansiedad y temor que refiere mi madre son distintos a los de mi hermano, los sentimientos y los síntomas los comparten. Para mi mamá, la sensación de poder contagiarse en cualquier momento es una de las situaciones que más le afectó: “Pues al principio fue la ansiedad del miedo a lo desconocido, porque pues como es algo que no se ve y no se toca, pues era la sensación de que, ¿a qué hora me iba a dar a mí?, y pues me dio mucha ansiedad y falta de sueño. Temo por la familia, por la salud y pues porque, vuelvo a decirlo, es algo que no se ve, que no se toca y que pues todos estamos expuestos a que nos de ese virus”.

Mi madre destaca que aunque en ocasiones el aburrimiento se hace presente en casa, la convivencia familiar ha sido sana, dialogamos y se realizan actividades que permiten pasar el rato y olvidar la situación que se vive actualmente. Refiere que el estar en casa la tranquiliza, ya que así hay menos posibilidades de contagiarse: “Me da angustia, pero a la vez, también me tranquiliza que al estar en su casa pues tenemos más opciones de no contagiarnos”.

Según el sitio web especializado Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), algunas de las reacciones más comunes en las personas durante esta crisis sanitaria es la preocupación acerca de cómo protegerse del virus, o sentirse socialmente aislados, especialmente si viven solos o en un entorno comunitario que no admite visitas o salidas a causa del brote de coronavirus.

Alejandro Ramírez Patiño es mi abuelo, tiene 87 años y para él, lo más difícil de estar en cuarentena es no tener los momentos de esparcimiento que antes tenía. Por su edad, mi abuelo tiene que extremar precauciones, aunque muchas de las indicaciones de la Secretaría de Salud federal no las sigue al pie de la letra: “Pues estar tranquilo, esperar lo que venga. Tomo el cuidado más adecuado, me lavo las manos, el gel no, para qué y estoy a la expectativa”.

Siendo una persona de la tercera edad, sus inquietudes sobre esta situación son distintas a las que presentan mi hermano y mi madre, él trata de mantenerse tranquilo, aunque por momentos también sufre de ansiedad y le invade el temor por esta crisis que provocó el coronavirus.

Para mi abuelo, lo que le genera ansiedad y angustia es la posibilidad de que un familiar se contagie de coronavirus: “Pues aquí en la casa particularmente bien, porque nadie hemos tenido ningún problema, y pues sí me ha causado algo de ansiedad, de que se llegue algo mal a cualquiera del gremio familiar”.

El sitio Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades también refiere que la pandemia puede resultar estresante y ocasionar ansiedad tanto en niños como adultos: “El brote de la enfermedad del coronavirus (Covid-19) puede resultarles estresante a algunas personas. El temor y la ansiedad con respecto a una enfermedad pueden ser agobiantes y generar emociones fuertes tanto en adultos como en niños”.

Por ello, durante el confinamiento, el CDC recomienda tomar descansos y dejar de mirar, leer o escuchar las noticias, incluyendo redes sociales. Afirman que escuchar hablar de la pandemia reiteradamente puede afectar nuestra salud. Otro métodos que recomienda el sitio es realizar respiraciones profundas, ejercicios de estiramiento o meditación.

Distintos perfiles, mismos sentimientos

Los casos de mis tres familiares son distintos por naturaleza, cada quien, de acuerdo a su edad y madurez tiene una percepción distinta sobre la situación que se vive por el Covid-19.

Lo que es un factor común en los tres casos es el no poder dormir bien, el sentimiento de angustia, de temor por lo que pueda ocurrirle a algún familiar, por las noticias que se van generando sobre este virus y la ansiedad por estar en confinamiento desde el pasado mes de marzo, cuando a partir del 17 de marzo de 2020, comercios, negocios y las escuelas en todos sus niveles educativos cerraron.

Según Ipsos, empresa multinacional de investigación de mercado y consultoría con sede en París, Francia, a raíz de la cuarentena, en México, el insomnio ha impactado en un 38% en la población mexicana, la ansiedad en un 35% y la depresión en un 15%.

Estos datos confirman que es un problema general en nuestros país, que no importando la edad o el sexo de la persona, los sentimientos y efectos que ha provocado la cuarentena en los colimenses y en los mexicanos son los mismos.

Concluyo que el ser humano no estaba preparado para una situación de tal magnitud como lo es una pandemia, que el estar encerrados, sin poder realizar la rutina que con normalidad se hacía día con día, ha sido un golpe emocionalmente fuerte para las personas. Dicha situación va ligada a la ola de información y noticias que se comparten minuto a minuto, que han creado un ambiente de intraquilidad en la sociedad por el miedo a lo desconocido, por el temor a contagiarse y por la letalidad mostrada de este virus.

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