“Cuando yo inicié era la única mujer que cubría nota roja”: Marcia Castellanos

Por Andrea Torres

El periodismo de nota roja es el más común tanto en el país como en el estado, pues este es el que se encarga de informar sobre acontecimientos relacionados con violencia física relacionada con el crimen, accidentes y desastres naturales.

Sí bien ya es costumbre estar mantenerse informado diariamente sobre este tipo de acontecimientos, dadas las circunstancias de inseguridad vividas en la actualidad, este tipo de periodismo no es algo nuevo que haya surgido hace pocos años, si no que siempre ha estado presente en la sociedad.

La labor de los periodistas que hacen una cobertura de nota roja es mantener informada a la población sobre todos estos sucesos que acontecen a diario, si bien es una tarea que puede sonar un tanto complicada y riesgosa ellas y ellos salen a la calle para cumplir con su labor, porque aunque pueda parecer una más exclusiva para reporteros varones también es hecha por las periodistas.

Una tarea sin género

Marcia Castellanos es el ejemplo perfecto de que el periodismo de nota roja también puede ser hecho por mujeres, y que además de esto es una tarea bien realizada.

Cuenta con más de 20 años de trayectoria como reportera en distintos medios de comunicación. Comenzó en el año de 1997 en el periódico Ecos de la Costa, donde laboró tres años, inició en el medio como reportera de la sección de  nota roja, para después pasar a ser coordinadora de la página (sección) de policíacas.

Después trabajó un año para Megacable televisión, para finalmente entrar a TV Azteca como corresponsal, medio en el cual este año, 2021, está cumpliendo 20 años de labor.

Andante: ¿Para ti qué es ser una periodista de nota roja?

Marcia Castellanos (MC): Ser periodista de nota roja es cubrir todo tipo de hechos delictivos que tienen que ver o que estén relacionados con situaciones de violencia, de inseguridad, también de fenómenos naturales, porque de alguna manera están relacionados cuando estos generan daños o hay víctimas. Es básicamente eso.

Andante: ¿Por cuánto tiempo estuviste cubriendo nota roja?

MC: Déjame decirte que en ningún momento he dejado de cubrir nota roja, de hecho como corresponsal las notas más fuertes y las que más impacto tienen a nivel nacional son las notas rojas.

Lo que he aprendido a lo largo del tiempo me ha ayudado para aplicar ciertos criterios hoy en día y que a lo mejor cuando inicié no los sabía o que tenían que ver con temas legales y ahora lo entiendo muy bien, los limites que hay.

Andante: ¿Crees que como mujer corres más riesgo al cubrir nota roja que un hombre?

MC: Sí, y de hecho además del riesgo cuando yo inicié era así como… ¿Cómo lo podríamos llamar?, cuando te hacen a un lado como mujer, porque había por ejemplo una destrucción de plantíos de marihuana e invitaban a los medios, una vez me pasó que llegué y me dicen: pero es que eres mujer y vamos a ir allá; me dijeron unos militares, y yo dije: ¿y?, pues también puedo ir, vamos. Y pues ellos insistían, pero es que está muy feo el camino y yo dije: ajá, vamos. Y ahí voy amontonada con todos.

Cuando yo inicié era la única mujer que cubría, en el 97 la fuente de seguridad, entonces eran puros hombres, y mis contactos y mis reporteros amigos eran puros hombres, entonces tuve que ir abriendo brecha en ese sentido también, con los contactos, con los compañeros; y no sé pero a lo mejor por mi trabajo poco a poco me fui ganando el respeto de ellos y rápido puede hacer más relaciones, pero al principio sí me costó mucho trabajo, que también hicieran ellos a un lado el pensar que esa fuente es solo para hombres.

Inicios en la nota roja

Andante: Cuando comenzaste a hacer tu trabajo de nota roja ¿fue por gusto personal o porque tu trabajo lo solicitó?

MC: La verdad es que fue una coincidencia, porque cuando yo inicié había digamos el espacio de trabajo.

El reportero que cubría primera plana del periódico Ecos de la Costa renunció, entonces todos los demás reporteros que estaban los fueron recorriendo en las secciones, y la sección que nadie quería y que todo mundo le hacía el fuchi era la de nota roja, entonces me la ofrecieron a mí porque yo estaba dando mi servicio social.

Al principio sí se me hizo muy complicado pero decidí aceptarlo y ya después, al poco tiempo me empezó a gustar, las coberturas que fui haciendo. Ahora sí que le fui agarrando cariño y la verdad es que creo que para cualquier periodista el iniciar, hoy te lo puedo decir así con mucho conocimiento de causa, el que alguien inicie trabajando o cubriendo la nota roja es una de las mayores posibilidades que se tiene, porque ahí ves temas que tienen que ver con leyes, y vas entendiendo muchas cosas que a lo mejor si lo aplicas hacia otros sectores o hacia otras áreas te ayuda a entender, pero la cuestión legal es básica para que puedas entender muchas cosas, hasta donde hay límites y que te ayuden a hacer tu trabajo.

Andante: ¿Cuál era tu dinámica de trabajo para hacer ese tipo de coberturas?

MC: Pues trataba más o menos de organizarme, por ejemplo, diariamente tenía que ir a la Secretaría de Seguridad Pública, en aquel entonces era la Procuraduría del Estado, hoy Fiscalía; entonces eso era así diario, por lo menos de lunes a sábado acudía a esas dependencias para obtener información y además de eso en el día estaba pendiente de todo lo que sucedía. Te estoy hablando que eso fue en el año de 1997, o sea que nada que ver el ritmo ni la tecnología con la que se trabaja hoy en día, porque antes tu hacías tu nota y salía al día siguiente para el periódico, ahora para cualquier medio para el que trabajes estás haciendo tu nota y tiene que estar en las redes sociales lo más pronto posible. Pero te estoy hablando que eso fue en el año de 1997.

Dejar los sentimientos de lado

Andante: ¿Qué es lo que consideras más difícil de hacer en una cobertura de nota roja?

MC: Lo más difícil… Primero hacer  a un lado tus sentimientos como persona, porque como ves a las victimas pues sientes feo, y más cuando llegan los familiares, los dramas, a mí eso me parte mucho, ver ya al difunto pues… ¿Qué puedes hacer, no?, pero el sufrimiento de la familia cuando llegan los hijos, la mamá, eso es bien terrible y a mí eso sí me desgasta mucho; entonces pues primero es así tratar de separar lo profesional con lo personal, no digo que no te duele, pero tienes que hacer tu trabajo para tratar de conseguir la mayor información posible cuando estás ahí en el lugar de los hechos, y como que ya hasta después que pasa un ratito te cae el veinte y analizas toda la situación, ahí si es cuando dices: ay, que feo, no me gustaría estar en el lugar de ellos.

Andante: ¿Cómo te sentías anímicamente al cubrir este tipo de notas? Ya comentaste que te afectaba mucho lo de las familias, ¿hay algo más?

MC: Sí, pero fuera de eso, de la tristeza, de ver el dolor que sufren las familias, yo en cada trabajo periodístico que hago me gusta conseguir la mayor información, o con el camarógrafo tratar de tener la mejor imagen, entonces para más cada trabajo periodístico que yo hago es algo a lo que le encuentro ese sabor, al decir: es que hoy la nota la quiero hacer así, me emociona; cuando las veo ya en la televisión digo: ¡ay, que padre!

A veces hasta con tu trabajo puedes ayudar, entonces a mí la verdad fuera de que de repente si tienes un poquito de miedo, a mí me da mucha emoción el salir diario y buscar la nota. Nada menos hoy, lo que hice lo voy a presentar en los próximos días, están llegando centroamericanos a Manzanillo; sí tú vieras como la están pasando, los encontré en el suelo, tirados, sin zapatos, sin comida, y yo dije: es que esto es lo que hay que sacar, esto es lo que hay que enseñarle a la gente.

Para mi es una emoción diario, cada nota que hago hay una entrega mía con la que yo termino satisfecha. A veces cuando no consigo la totalidad de lo que quiero, si siento feo y digo: me faltó hacer esto; pero la mayoría de las veces si digo; bueno, entregué e hice lo que tenía que hacer.

Riesgos a los que se expone un periodista                       

Andante: ¿Tú como periodista o tu medio de trabajo tiene algún protocolo de seguridad?

MC: Creo que en los medios que he trabajado, que han sido muy pocos, la recomendación que siempre me han hecho es tener mucho cuidado con quienes son mis fuentes, o sea, que sean confiables, cuando al acudir al lugar de los hechos tratar de siempre respetar todos los cercos de seguridad hasta donde te digan que te puedes acercar, y pues también tener mucho cuidado con como manejas la información, porque muchas veces no sabemos lo que hay detrás, pero tratar de manejar la información lo más apegado a la realidad sin meterte, diría, como con terceras personas.

Andante: ¿Te sentiste en riesgo en alguna ocasión cuando cubrías este tipo de cosas?

MC: Sí. Han sido varias veces, me han amenazado en algunos trabajos de investigación. Uno de ellos fue en un pueblito que se llama Paso de Piedra, en Michoacán, fui a hacer una investigación sobre secuestro y resultó que encontré información que no esperaba.

Era el secuestro de un menor, la familia me proporcionó mucha información, hicimos contacto con ellos y estando allá encontramos mucha más información, en donde estaban involucradas autoridades en el secuestro, entonces se enteraron y sí recibimos algunas amenazas, han sido en dos ocasiones que me han amenazado con trabajos periodísticos, una allá en Michoacán y otra aquí en Colima, afortunadamente lo puedo contar, pero es de las cosas que sí han sido trabajos más a profundidad.

Entonces sí me ha sucedido, y sí son momentos complicados porque a veces te sientas  y cuando ya tienes toda la información dices: pero es  que es mi responsabilidad informar y sí no lo hago, estas ahí faltando a la ética periodística. Pero está en otro lado donde te dicen: aguas con lo que vas a publicar. Entonces sí es bien complicado ese tema.

Andante: ¿En el caso de cuando recibiste amenazas acudiste con tu medio o algún lugar para protegerte?

MC: Sí, afortunadamente tuve el apoyo, en el caso de aquí sí tuve apoyo y protección de las autoridades, no pasó a mayores el hecho, pero te digo por fortuna en las dos ocasiones puedo vivir para contarlo. Aunque también he encontrado esa buena respuesta de que hasta ahorita no me han dejado sola. No hice ningún procedimiento del tipo legal porque no avanzó más ni paso a mayores, pero pues sí una llamada telefónica te alarma, porque te dicen que sí valoras a tu familia.

La inseguridad pública en el estado

Andante: ¿Cuál es tu opinión sobre la inseguridad pública que se vive en el estado?

MC: Mira, si yo hago un balance por ejemplo de cuando inicie en 1997, antes a mí me tocaba cubrir por ejemplo un homicidio, era uno cada mes, y ahorita son 3 o 5 por día. Las causas anteriormente, quizás en algunos casos, pudieran ser las mismas de lo que es hoy en día pero eran menores, antes si estaban relacionados con pleitos, con venganzas, con engaños y así, pero hoy en día sabemos que hay detrás, y sí es diferente, es muy diferente incluso el actuar y la forma como proceden las corporaciones policiales, si es diferente si nos vamos por ejemplo a cuando yo inicié en 1997.

Andante: ¿Cómo crees que podría mejorar el problema de la inseguridad pública para tos, incluidos los periodistas?

MC: Yo creo que tiene que ver mucho que la sociedad de repente somos como muy empáticos con muchas cosas, y yo creo que una forma para contribuir a tratar de disminuir los índices delictivos son las denuncias, la denuncia del tipo anónima.

Mucha gente no lo hace por miedo, pero sabe que en la esquina de su casa venden droga, o sabe que a la vuelta de su casa había una casa sola y ahí metieron a alguien para secuestrarlo, pero el miedo es lo que a veces detiene a la gente, porque no confía precisamente en los cuerpos de seguridad.

Creo que aquí lo primero sería que la denuncia, si tú quieres de manera anónima pero que la hagan, el que haya una mayor preparación de los cuerpos de seguridad para tratar de acabar con la corrupción, que sabemos que es muy complicado, pero bueno no todos quienes trabajan en las áreas de seguridad son malos, hay gente que está entregada a su país, entonces creo que de esa manera junto con los medios de comunicación , quienes trabajamos en medios de comunicación podríamos hacer más cosas para que el tema de la inseguridad, poco a poco los índices delictivos fueran disminuyendo en todo el país, no solo en colima.

Una ardua tarea

Si bien ser periodista de nota roja puede parecer algo riesgoso o pesado de manejar es una tarea que alguien debe de hacer puesto a la situación de violencia e inseguridad que se vive diariamente, las personas desean mantenerse informadas sobre todo acerca estos temas y como bien dice Marcia, la labor de un periodista es informar.

Tras una gran trayectoria, como es con la que cuenta Marcia Castellanos, la labor de informar se vuelve no solo un gusto, sino que también una pasión. Y así como ella nos explica que “fuera de que de repente si tienes un poquito de miedo, a mí me da mucha emoción el salir diario y buscar la nota”, muchos otros periodistas se levantan diariamente con la tarea de salir a las calles a buscar la nota para informar.

Aunque el tema de la inseguridad pública es algo que afecta a toda la sociedad, tanto la población que busca informarse, como los reporteros que salen en busca de la información, el erradicar el problema es algo que a todos nos incumbe y en el que todos podemos aportar para dar una solución.

     

 

          

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