Desarrollo descontrolado amenaza al ecosistema de manglares de Cuyutlán

Por Luis Ángel Maldonado Estrada

Los manglares son una formación vegetal leñosa, densa, arbórea o arbustiva de 1 a 30 metros de altura, compuesta de una o varias especies de mangle y con poca presencia de especies herbáceas y enredaderas.

En México predominan cuatro especies de mangle (Rhizophora mangle, Laguncularia racemosa, Avicennia germinans y Conocarpus erectus). Aunque existen dos especies más (Avicennia bicolor y Rhizophora harrisonii) con una distribución restringida en el estado de Chiapas y una variedad de C. erectus (C. erectus var. sericeus). Estas especies se pueden encontrar formando asociaciones vegetales o en bosques mono específicos.

Los manglares de México representan el 6% del total mundial y colocan a nuestro país en el cuarto lugar de los países que poseen este ecosistema, tan solo por debajo de Indonesia, Australia y Brasil.

El Estero Palo Verde de Armería

En Colima, el Estero Palo Verde es un conjunto de manglares situados en las costas de Armería, justo en la ribera norte de la desembocadura del río. Ahí, en el Siglo XVI, existió un pueblo indígena llamado “Tecpa”, donde se producía sal.

Los diferentes hábitats de dicho parque albergan más de 75 especies de mamíferos y más de 700 plantas, incluyendo alrededor de 100 especies de plantas acuáticas. Además, se pueden observar cerca de 280 especies de aves, incluyendo 60 especies de aves acuáticas, 55 especies de reptiles y de anfibios. Región en la que los distintos islotes que la conforman crean un magnífico rompecabezas natural, el Estero Palo Verde se apunta como una maravilla sin igual.

Los manglares desempeñan una función clave en la protección de las costas contra la erosión provocada por el viento y el oleaje. También forman barreras naturales contra los huracanes. En temporada de lluvias, el manglar del Estero Palo Verde tiene comunicación propia con el mar.

Los manglares constituyen una importante barrera contra los fenómenos naturales que azotan las costas de Armería. Sin embargo, y aunque es conocida su importancia como ecosistema para diferentes especies animales y vegetales, se ha visto una disminución de estos en varias regiones debido al factor humano a través de la tala y actividades agrícolas, ganaderas y turísticas, entre otras.

En general, el mangle es utilizado como un recurso maderable para la construcción de áreas rurales y para la utilización de artes de pesca como los “tapos”, posiblemente las ramas de manglares son usadas como leña en pequeña escala. El sitio el manglar protege a las larvas y estadios juveniles de varias especies con relevancia comercial como peces, moluscos y crustáceos.

El uso de manglar más difundido en la década de 1980 en la Laguna de Cuyutlán era para la construcción de viviendas en los asentamientos irregulares de los márgenes de la laguna.

También se considera como un área de alimentación y nidación de diversos grupos de aves costeras. Al menos 25 colonias de especies de aves anidan en la Laguna de Cuyutlán, por ejemplo, en los manglares de las islas de la laguna anidan Pelicaniformes y Ciconiiformes. Mínimo 61 especies de aves usan la laguna durante la estación no reproductora.

La Laguna de Cuyutlán brinda protección al litoral del oleaje y regula el transporte sedimentario. Contribuye con nutrientes y material orgánico para la productividad primaria y secundaria de la zona costera.

La Laguna de Cuyutlán se considera como un corredor biológico para diferentes organismos en el estado de Colima, corredor que a gran escala inicia en la Sierra de Manantlán y termina hasta la costa en la Laguna de Cuyutlán.

Amenazas a la biodiversidad del manglar

Esta rica biodiversidad también se ve amenazada por la tala y la alta fragmentación del área: relleno de áreas de la laguna, construcción de obras de ingeniería en la laguna, o modificación por obras de infraestructura realizadas para brindar servicios al puerto.

Estas obras han provocado la disminución de la circulación del agua y modificaciones en las características físicas y químicas del cuerpo lagunar, modificación de corrientes de agua por la apertura de canales de comunicación con el mar, azolvamiento, derivado de la apertura de ventanas para suministrar agua que enfríe las turbinas de la planta termoeléctrica.

También hay azolvamiento de los canales de comunicación de la Laguna de Cuyutlán con el mar, por ejemplo, en el canal de Tepalcates, contaminación por aguas residuales, fertilizantes y agroquímicos.

En los años de 1970 la laguna se utilizó como vertedero de aguas negras de la Ciudad de Manzanillo, asentamientos irregulares en la ribera de la laguna, cambios en la densidad de las poblaciones humanas, prácticas de manejo inadecuado y expansión urbana y turismo.

La termoeléctrica, el desarrollo y construcción de la planta re-gasificadora y futura expansión del Puerto de Manzanillo, son  proyectos que podrían potencializar el incremento de niveles de agua y alterar hábitats importantes para la nidación y alimentación de organismos como las aves.

Editado por Rocío Rossi

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