La nota roja no son nada más disparos: Ángeles Ávalos

Por Aholibama Andrade

México, es conocido mundialmente por sus tradiciones, su gastronomía y por el alto índice de inseguridad. De manera que, hace de este país uno de los más peligrosos para viajar, de acuerdo con El mapa de la peligrosidad en el mundo 2021 realizado con las recomendaciones del Ministerio de Asuntos Exteriores de España; el cual divide por colores todos los países del globo terráqueo, dependiendo del índice de violencia de cada zona. México y otros 30 países se encuentran en color marrón, que indica a los extranjeros “viajar con extrema precaución y abstenerse de hacerlo por determinadas zonas”.

En este sentido, el periodismo al ser “una forma de comunicación social a través de la cual se dan a conocer y se analizan los hechos de interés público” (Leñero y Marín, 1986; 17), también se encarga de externar a la sociedad todos aquellos acontecimientos donde se involucren homicidios, actos violentos, crimen organizado, robos, secuestros y demás tópicos que se desenvuelven en este mismo eje de inseguridad, los cuales se engloban en el periodismo como: nota roja.

La nota roja en México se consolidó 17 de noviembre de 1889, cuando El Mercurio Occidental publicó en su primera plana el retrato del Primitivo Ron con la huella de su mano y manchas rojas que asemejaban sangre.

Ángeles Ávalos, es egresada de la Faculta de Letras y Comunicación de la Universidad de Colima, actualmente es reportera policiaca en Contexto Colima, presentadora de noticias en radio Volcán informativo Colima y da el reporte policiaco en Nuestras Noticias Manzanillo.

Cubre nota roja desde el 2015, y ésta es su experiencia como reportera policiaca en la ciudad de Colima. De acuerdo con información del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal A.C, Colima cuenta con una tasa de 259.0 delitos por cada 100,000 habitantes y es considerada una de las ciudades más violentas del mundo durante el 2020.

  • ¿En qué momento de tu vida profesional y por qué decidiste enfocarte en la nota roja?

Fui periodista por cuestiones del destino. Duré como 8 años sin encontrar trabajo, hasta 2015, cuando le pregunté a un compañero reportero si había oportunidad para trabajar como redactora en Ecos de la Costa. Me dijo que no, pero que había un trabajo que nadie quería aceptar, que era de reportero en policiacas.

Me mencionó que yo podía entrar a laborar ahí, porque también concluí la academia de policía ministerial y me dijo que yo podría ser apta para el puesto. De ahí me quedé y pasé por otros medios de comunicación en la misma línea.

Cuando me ofrecen el trabajo de reportera policiaca, a pesar de que yo no supiera redactar como un periodista, tenía esa área del ambiente policiaco y no me daba miedo acudir a las escenas del crimen; yo me hice reportera en el trayecto con compañeros que les agradezco mucho, me ayudaron en lo todo lo que fue la redacción.

  • Al mes, ¿Cuántas notas de esta sección realizas?

Híjole bastante… yo creo que al día de nota roja puede haber desde lo mínimo que son siete, hasta 50, en un solo día. El índice delictivo en el estado de Colima es muy alto.

  • ¿Cuál es el procedimiento que realizas cuando haces alguna cobertura?

Para empezar, tengo algunas fuentes que me informan, me dicen lo que acontece y yo acudo.

Como recomendación si van a cubrir la nota policiaca. Yo siempre ando en tenis, en short o pantalón, con una camisa resacada, o en general ropa cómoda.

Como soy soltera y no tengo hijos no tengo problemas en el horario, entonces estoy disponible en el momento que sea para cubrir la nota roja, ya sea en la mañana, en la tarde, en la noche, muy rara vez me ha tocado en la madrugada.

Más que nada son cuatro pasos, el primero perder el miedo, dos ir con ropa cómoda, tres tener fuentes policiacas y cuatro que te guste.

  • ¿Sigues algún protocolo de seguridad para ejercer como reportera policiaca?

Sí, como yo estudié para policía ministerial, había un protocolo que nos mandaban a los policías, en ese mismo auge la maestra que era una profesora de derecho nos mencionaba: “los periodistas tienen que hacer esto, esto y esto, para que ustedes se den cuenta que ellos no trasgredan la línea perimetral”.

Entonces, yo ya venía empapada con lo que los periodistas no tenían que hacer, ya tenía un poco de conocimiento. En el medio hemos recibido cursos por parte de la Fiscalía General del Estado (FGE), sobre qué hacer y qué no hacer en una escena del crimen.

  • ¿Consideras que el medio en el que laboras te proporciona la protección necesaria para salvaguardar de tu vida cuando estas en campo?

Ellos mencionan que una debe de ser muy cuidadosa. No son como otros medios, porque sí existen medios de comunicación que les piden a los reporteros que metan la cámara que casi casi que se estén aventando cuando hay disparos de arma de fuego. En mi caso, con mis jefes (he tenido puros jefes hombres) no he tenido ningún problema respecto a ello. Sí me han mencionado que cubra en donde yo me sienta segura, y si recibo algún tipo de amenaza se los haga saber.

Una vez me pasó que en Diario de Colima sí nos amenazaron a mí y al fotógrafo, por un evento al que acudimos que ni siquiera era de alto impacto. Fue a finales del 2017, cuando se estaba quemando el relleno sanitario en Villa de Álvarez y un encargado de ahí nos intimidó; estuvo viendo nuestros gafetes y nos tomó fotos sólo porque nosotros estábamos tomando fotografías para el periódico y no desde adentro del relleno, desde la carretera ¡desde afuera!, él mencionó que «por eso luego los mataban (a los periodistas)« y que ya nos tenían ubicados. Diario de Colima, en ese momento hizo una glorieta donde se hacía evidente este trato, la verdad es que mis jefes sí han sido cuidadosos conmigo y cuando el asunto ya está fuerte y saben que ya tengo fuentes y fotos me dicen que no acuda por mi seguridad.

México de los países más peligrosos para los periodistas

Reporteros Sin Fronteras, en su informe de 2020 menciona que al menos ocho periodistas fueron asesinados en México, convirtiéndose en el país más peligroso para ejercer como periodista. Constantemente los reporteros que difunden información relacionada al crimen organizado y corrupción son amenazados y perseguidos por su labor, lo cual repercute en su vida diaria, en su familia y muchas veces puede costarles la vida propia o de algún ser querido.

Por supuesto, periodistas que cubren nota roja no están excluidos de las amenazas o intimidación. De la misma manera, la cuestión de género también está presente, ya que la mayoría de los reporteros en Colima que cubren policiacas son hombres, ante esto Ángeles comenta lo siguiente:

“Tuve un problema con un guardia de seguridad de una funcionaria pública, quieren apagar las cámaras, no es que una se ponga brava, pero sí que demuestre carácter ante estas situaciones. No es que yo sea agresiva, pero también doy a denotar que el hecho de que yo sea del sexo femenino no quiere decir que me van a hacer más chica”.

  • ¿Crees que los riesgos incrementan al dar una cobertura de nota roja?

Podría ser, casi los reporteros de nota roja sí marcamos una diferencia a los reporteros que están cubriendo otro tipo de eventos. Nosotros no vamos en bola ni en manada, somos un poco solitarios, yo en mi caso cubro las dos fuentes, pero me gusta más la nota roja.

Llegamos a algunos lugares donde ocurren homicidios pues en colonias que están muy en las orillas como Palo Alto, los miradores, etc. Sí nos implica un poco de riesgo y en el caso de las mujeres tenemos que estar pues muy atentas, yo siempre comparto mi ubicación con una o dos personas, todo el tiempo tengo el celular, no lo pongo en modo avión, estoy en constante movimiento y en mis estados a veces hasta narro si hay mucho tráfico o lento para que la gente sepa más o menos en dónde estoy.

De que implica un riesgo, pues sí lo implica… por eso te tiene que gustar, y también te tiene que gustar la paga porque no es algo muy remunerado. Ya lo decía un amigo “el periodismo es de los pocos trabajos a los que uno le tiene que invertir”.

  • En comparación a cuando iniciaste en esta área del periodismo, ¿Qué tanto han aumentado los índices de violencia?

Híjole han aumentado bastante, tenemos el primer lugar en feminicidios, hemos llegado a un punto que hasta lo normalizamos. Me han preguntado vecinos y otros amigos, “oye supiste del muertito de Villa Izcalli”, ya lo decimos de manera normal.

Hay veces que uno reporta de uno a tres homicidios diarios, y hay algunos de los que no se saben, agregamos los cadáveres que se encuentra flotando en los ríos, en los canales de agua, lo embolsados… hay bastante violencia, y no solamente homicidios y feminicidios, me he dado cuenta de que hay muchísimos accidentes automovilísticos, horita traemos el tema de las imprudencias en las fiestas charro-taurinas de Comala.

La nota roja también tiene que ver con imprudencias, y con esta ola de drogadicción. Hay muchas personas que consumen enervantes sobre todo el ice, los cuales, ponen a las personas en un estado como tipo zombis, por otra parte, hay mucho robo a casa habitación, robos a vehículos, también hay impunidad en diferentes sectores.

Yo pienso que todo va de la mano, la nota roja no son nada más disparos, es corrupción, es violencia intrafamiliar, son accidentes, son personas que por ataques de ira hacen algo. Hace poco un exempleado atacó a su jefe con una navaja, han quemado casas de personas nada más porque se enojan. Eso es la ola de inseguridad, pues no solamente son los narcotraficantes o los comandos, sino es uno como persona que no mide las consecuencias.

  • ¿Ha habido alguna cobertura que te haya dejado marca?

Yo siento que fue un incidente donde un padre, por manejar a exceso de velocidad y de manera irresponsable en el mirador se fue con la camioneta, creyó que le iba a ganar el paso al tren y pues sus hijas y él murieron en el incidente. Unos compañeros y yo fuimos de los primeros en llegar y todavía estaban ahí los cuerpos. Ya habíamos visto cuerpos en diferentes incidentes, la mayoría homicidios, hasta feminicidios, sin embargo, el hecho de que haya sido por culpa de su propio padre… No fue el hecho ver los cuerpos, sino de que se pudo haber evitado.

Eso no fue algo traumante, pero pues me tocó ver que hasta la señora llegó, lloró y le reclamó al cadáver del esposo por lo que había realizado. Entonces sí, fue algo  que me llamó mucho la atención, hay muchas cuestiones irresponsables que en la nota roja han ocurrido, eso es lo que más me da rabia, no es que me estremezca, da coraje.

  • ¿Qué propones para realizar una cobertura de nota roja sin llegar al amarillismo?

Simplemente y por seguridad hay personas que se quieren meter como que más al fondo, hay que recordar que somos periodistas y no policías ministeriales hay que saber quedarse en el cuadro.

Las investigaciones le corresponden a la fiscalía, uno informa, por ejemplo si le dispararon a una persona en la calle Madero de la colonia centro, el hecho de acercarte mucho a tomarle la fotografía a la persona, revelar sus datos personales, etc. Pues si cae el amarillismo. Mejor quedarse en las preguntas básicas: qué, cómo, cuándo, por qué.

También me he fijado ahorita en esta era digital, muchos compañeros a veces caen en el error que tiene presión de los viewers: “que acércate más, para eso te pagan, pero querías estudiar periodismo, etc.”. Un tiene que pensar en su seguridad, no pasar a línea perimetral, hay compañeros que se los ha llevado la patrulla, porque efectivamente cruzan la línea.

También hay testimonios oculares, sin embargo, hay que hacer una labor de investigación, la persona que estaba ahí cuando tu llegaste puede o no que lo haya presenciado todo, hay muchos reporteros que por no trabajar pues se llevan lo que les dice pues el vecino que estaba ahí a un lado.

También no hay mucha apertura con algunas autoridades, no he tenido acercamiento con las nuevas, pero también no dan mucha información, llegas tu como reportero de policiacas y preguntas (por ejemplo, en un choque) “disculpe oficial, ¿de dónde venían de oriente, poniente? etc”, y no te dicen nada, yo entiendo que el policía también tiene su labor, sin embargo, hay muchos que al contrario nos dificultan el trabajo. También hay que simplemente ser objetivos y leer bastante. Yo al inicio tenía vocabulario policiaco, pero no tenía vocabulario del periodismo, un buen amigo reportero Edgardo Zamora, me dijo “lee mucho a los medios nacionales”, yo también les recomiendo mucho que si van a entrar a la nota roja lean a los medios nacionales para que se empapen de ese vocabulario.

Los índices de inseguridad en el estado de Colima siguen en aumento

Dicho estado cuenta con dos de los municipios más inseguros a nivel nacional (Armería y Manzanillo). La nota roja en México es parte de la vida diaria de los individuos, y los reporteros seguirán redactando sobre estos hechos día a día mientras la situación de violencia a nivel nacional no cambie. Por la misma inseguridad y el riesgo que implica denunciar este tipo de hechos, son cada vez menos los periodistas que cubren nota roja.

Por último, Ángeles comentó lo siguiente:

“Yo no conozco a ninguna compañera que cubra exclusivamente nota roja, y sí vendría bien ver nuevas caras de mujeres, hay que aprovechar el empoderamiento, que ya cambiaron las cosas y que tenemos mucho apoyo por parte de diferentes autoridades, y que también el mundo ya está cambiando, que no se dejen más que nada, y que le entren”.

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