Los templos icónicos del Centro Histórico de Colima

El hermoso estado de Colima cuenta con gran variedad de templos católicos que  cuentan historias a través de sus muros. Hoy te presentamos algunos de los más significativos de nuestra capital colimense.

Comenzando por La Iglesia Catedral Basílica Menor de Colima, que inició su construcción el 2 de octubre de 1818, es uno de los íconos representativos del centro histórico de nuestra ciudad. Con una arquitectura neoclásica en la que predominan los estilos gótico y barroco. A lo largo de la historia, su imagen original ha sido afectada por sucesos y desastres naturales que han obligado su remodelación en diversas ocasiones. Fue designada Basílica Menor por el papa san Juan Pablo II en octubre de 1998.

Continuando con el templo Nuestra Señora de la Merced, que posee una arquitectura propia del siglo XIX. Su primera piedra fue colocada el uno de mayo de 1871 por el rector del seminario Don Ramón Arzac y el gobernador Ramón R. de la Vega. Su construcción terminó hasta 1932. Desde entonces, también ha sufrido modificaciones debido a desastres naturales.

Es uno de los templos más grandes de la diócesis con 48 metros de largo por 12 de ancho. Un dato curioso es que los fieles católicos transportaban a pie la piedra del río Manrique.

El templo San Felipe de Jesús, conocido como el Beaterio, situado en la antigua calle de Palacio, hoy Constitución, es de los únicos que se conservan con pocos cambios. Manteniendo una fachada original del siglo XVIII, estilo barroco sobrio; puertas flanqueadas por columnas, paredes de cantera, decoradas con motivos geométricos en sus bases y en el tercio inferior con relieves fitomorfos. Se caracteriza por su torre poligonal; por no guardar rastro de su decoración original; y por tener un retablo barroco dorado con seis nichos y columnas de cedro adquirido recientemente.

El 8 de diciembre de 1941 se colocó la primera piedra del que hoy es el hermoso Santuario de María Auxiliadora en la ciudad de Colima. Sus altares son de mármol. Lo proyectó el Ing. José A. Gordillo y es obra del recordado sacerdote Enrique de Jesús Ochoa.

Su construcción finalizó catorce años más tarde el 23 de enero de 1955, siendo inaugurado por el entonces obispo de la Diócesis de Colima, don Ignacio de Alba. Hoy día es administrado por la congregación salesiana.

Tras una gestión de 1896 a 1900, realizada por el sacerdote Petronilo Preciado, se inició con la construcción del templo San José, concluyendo en el año 1904. Esta obra estuvo a cargo del arquitecto Hermenegildo Lepe, quien hizo un diseño gótico, ahora modificado por los daños que sufrió tras el temblor de 1941.

Nuestro bello Colima está lleno de arquitectura espectacular, te invitamos a visitar cada una de los templos presentados, además de disfrutar de las ricas botanas que te ofrece el centro histórico colimense que son la tuba, el tejuino, los churros, las nieves de Garrafa,  entre muchas más.

 

Redactado por José Yotzín Cárdenas

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