Mamá soltera

María o la labor excepcional de una mamá soltera

Por Gabriela Palomino

Conseguir esta entrevista me fue igual de difícil que si hubiera querido entrevistar a un político en medio de su campaña, tan ocupados noche y día, solo que sin el mismo sueldo ni calidad de vida.

Ser mamá ya se considera una tarea difícil, ser papá también lo es. Ahora bien, tener que fusionar estos dos papeles y llevarlos al mando es realmente una tarea complicada. Ser mamá soltera ha sido y es uno de los retos más comprometedores de todos los tiempos y del mundo. Quizá todos conocemos o hemos sido criados por una. La manera en que se enfrentan a los retos que se les presentan a diario, con esa tenacidad, valentía y amor, es admirable. Cualquiera podría aprender a operar una máquina o dirigir una empresa, pero, la gran labor de ser mamá soltera es sin igual. Y aún más sin igual, la labor que ha hecho María como mamá soltera durante las últimas dos décadas. El objetivo de esta entrevista es que conozcan una faceta de la mujer mexicana que, aunque es una minoría, contribuye de manera radical al desarrollo de nuestro país.

“Mi esposo se fue a Estados Unidos y ya no regresó” fue ahí donde comenzó su tragedia, con una decisión que ni siquiera dependía de ella, pero le cambió la vida para siempre.

Puedo notar en la actitud de María que se le hace una pérdida de tiempo esta entrevista o quizá es que su vida se volcó a ese evento que ya hablar particularmente de él le causa estragos, “tuve que ir al psicólogo porque como que no me encontraba, no encontraba mi rumbo, la dirección y de hecho los niños también tuvieron que ir a una terapia para poder avanzar en la situación del abandono.” Con esas palabras me pude dar cuenta de que efectivamente, hablar de este tema, la ponía de ese humor peculiar que no es representativo de ella.

Mecedora

María considera que su único beneficio como mamá soltera es que: “los hijos los puedes educar a tu manera. Tú los educas como crees, como es lo mejor para ti, para tu conveniencia” y reafirmó su teoría con: “Yo lo veo el día de hoy que los niños han crecido siendo unos seres humanos excelentes porque la autoridad mía se ha impregnado en ellos”. Se encontraba en una mecedora de madera vieja que parecía que se iba a quebrar en cualquier momento, me contestó sin perder la concentración del ritmo al que se mecía.

En México el 73% (36.2 millones) de las mujeres de 15 años y más, ha tenido al menos una hija o hijo nacido vivo, de ellas el 9.9% son madres solteras, es decir, 3.5 millones de mujeres residentes en nuestro país son madres solteras. cuando formas parte de ese grupo es fácil caer en el juego de la discriminación, para maría no fue la excepción “sufrí discriminación por parte de mis amigas, cuando tenía uno si les dio felicidad, pero yo cuando tenía tres ya no me incluían en las actividades que ellos tenían como parejas o familias”.

“nunca lo abordamos directamente, es más, yo ni cuenta me había dado era una mamá soltera, que entraba en ese rango. Hoy me doy cuenta de que sí, que soy una mamá soltera porque yo lo saque adelante sola, sin ayuda económica de nadie, que eso se puede considerar que es una madre soltera.” Me dijo cuando le pregunté sobre cómo abordó este tema con sus hijos. Aunque es una mujer abandonada sigue casada por lo que no sabía que forma parte de esa minoría.

Sus tres hijos de 19, 21 y 22 años junto con su mamá de 68 dependen económicamente de ella, para proveer el sustento de su hogar, durante este ir y venir, con los años ha aprendido cosas manuales, por el hecho de querer trabajar en su casa. Entonces aprendió a hacer huaraches, bisutería y piñatas. “En ese lapso me dediqué o me enfoqué a hacer piñatas y ya tengo varios años dedicándome a eso, distribuyo piñatas en Tecomán y aquí en Colima.” Dijo María mientras cambiaba su semblante a uno representativo de ella, pues hasta este punto de la entrevista se resignó a concentrarse en lo que estaba haciendo.

Cuando le pregunté sobre los gastos que tiene que cubrir como jefa de familia, María me confirmó que el mayor reto que enfrentan las mamás solteras es el económico, “El primer gasto y más importante que siempre he considerado es la escuela, las colegiaturas. La escuela es lo más importante, que tengan zapatos, que tengan buena mochila, que vayan al 100 a la escuela ha sido una prioridad para mí porque yo sé que teniendo una carrera van a poder tener una vida mejor que la que yo les di. Después de eso entra lo que es la renta, la luz, el agua que se paga cada mes y el comer de todos los días. Ya con mi mamá son medicamentos porque ella es diabética e hipertensa entonces es insulina todos los días, sus jeringas, cosas que ella necesite y los gastos que genera como adulto mayor.” Sin embargo, los sábados sus hijos la ayudan a vender en tianguis del Mirador de la Cumbre donde venden ropa americana de segunda, juguetes, peluches, zapatos y “todo lo que se venda”. “Esa es la actividad que tenemos los sábados, ellos ya no están en la escuela y me pueden ayudar ese día. Así podemos generar un ingreso extra.”

Tianguis

“Como madre soltera no, nunca tuve el tiempo de ir a pedir esos apoyos. Pero hoy con este gobierno de López Obrador me llegó un apoyo que le está dando a las microempresas, entonces me inscribí y si me dieron un crédito, eso es lo que estamos manejando” me respondió cuando le mencioné si recibía algún apoyo gubernamental puesto que no fue hasta en 2006 que se hizo la Ley Federal sobre los Derechos de las Madres Solteras.

Moral y económicamente tampoco recibe apoyo del papá de sus hijos “ya tengo 15 años que no sé nada de él” “pero si tengo comunicación con mi suegra ella es la que ahora sí, que es lo que nos une a él, a veces vamos a visitar a su abuelita, pasamos una navidad por allá o así, pero realmente con él no hay comunicación” comenta lo de su suegra como si convivir con ella le diera alguna esperanza de poder saber algo del padre de sus hijos.

Para este entonces de la entrevista estaba segura de que María saldría volando de la mecedora por la intensidad con la que se mecía, no fue así, estaba extremadamente concentrada en mí, qué le preguntaba, cómo reaccionaba, todo.

Me mencionó que no realiza otras actividades para su beneficio personal, su vida se centra en “trabajar y trabajar” para sacar el sustento económico, para que sus hijos tengan todo lo que necesitan “quiero que ellos tengan una vida digna, una calidad de vida y que puedan aspirar a más” pareciera que está enamora de sus hijos por la forma en que habla de ellos.

Aunque no realiza actividades recreativas por su cuenta le gusta jugar con sus hijos, “tenemos juegos de mesa y a veces en la noche nos divertimos jugando lotería, turista. Me gusta ir al cine con ellos, desde niña yo crecí frente a un cine ahí en mi pueblo, en Tecomán, vivíamos en un segundo piso y desde ese segundo piso se alcanzaba a ver la pantalla, entonces me gusto desde muy niña y es una actividad que hasta la fecha todavía practico con mis hijos, de vez en cuando nos vamos al cine.” El hecho de que sus hijos sean de edades seguidas les deja una convivencia en armonía.

A sus 44 años y con dos décadas de ser madre soltera, María se enfrentaría a un reto jamás previsto, al cual todos nos enfrentamos, la pandemia causada por el Coronavirus SARS-CoV-2. Un reto para el cual nadie estaba preparado.

Piñatas

Las dos fuentes principales de ingreso las piñatas y el tianguis le dejaron de proveer su 100%, “si yo vendía 10 piñatas al día, ahora solo vendía dos, entonces bajó mucho la venta, también se cancelaron los tianguis que es donde íbamos y pues ya nos quedamos con toda la mercancía y todo porque no había manera de salir, entonces nuestros ingresos disminuyeron” dijo María cuando le pregunté cómo le afectó económicamente la cuarentena. Sin embargo, no pensó en realizar otra actividad ya que, su gasto más fuerte era la escuela y con la pandemia sus hijos “dejaron de asistir a la escuela en presencial y lo hacen virtualmente, entonces me eliminó ese gasto que era el mayor” y pudo solventar económicamente la cuarentena, aunque no del todo. Tuvo que recurrir a préstamos para poder a hacerlo “este tiempo que llevamos un año de pandemia me endeudé como con 20,000 pesos aproximadamente, qué es lo que ando moviendo ahorita en mi negocio” dijo María con cara de preocupación y por fin detuvo la mecedora.

Para su salud mental tuvo que recurrir a Netflix, una plataforma para ver series y películas “como que ahí te pierdes un poquito en otro mundo, ya no piensas tanto en el tuyo” “ya no estás pensando nada más en la situación económica” y no solo eso, sino que el estrés que le generan sus hijos por estar todo el día con ellos, ya no poder disfrutar su tiempo a solas, dice que es una de las cosas que más le han afectado esta cuarentena. “Físicamente creo que ha sido lo que más me ha pegado porque he subido de peso”, ahora se encuentra sin actividad alguna para ejercitar su cuerpo, cosa que solía disfrutar.

Me ha dedicado mucho tiempo y valoro eso, quiere acabar la entrevista ya. Lo sé porque empezó a mecerse más rápido de lo que lo había hecho antes. Sin embargo, no pierde su carisma.

Cuando le pregunté sobre si le veía algún beneficio a esta pandemia me dijo “nos dimos cuenta si realmente queremos seguir juntos o no queremos seguir juntos, hacemos ya un proyecto de familia más allá, como ellos están estudiando su licenciatura su carrera lo abre a nuevos mundos ya no quieren estar aquí, quieren viajar, quieren hacer. Entonces es como empezar a tener un plan, te hizo ver más allá que en cualquier rato te puedes morir y que ya no vas a estar, que dónde quieres estar” así que los hizo crear un plan de familia, por la forma en que lo dijo puedo notar que sus hijos también la aman como ella lo hace, su mirada me hizo ver lo importante que es para ella que sus hijos quieran seguir a su lado. Una vez más paró la mecedora, esta vez cruzó sus brazos y con ellos apoyó todo su peso encima de la mesa que nos separaba.

María ya no quiere tener hijos, pero espera y quiere encontrar una pareja “un príncipe azul” se ha dedicado solamente a sus hijos, su parte como mujer la ha dejado olvidada, pero dice que ahora que terminen la carrera sus hijos tal vez se busque un “noviecillo” por ahí. Unas de sus metas a largo plazo es viajar, quiere conocer su propio estado, luego los estados de México y de ahí cualquier otro lugar que le agrade.

“No me gustó ser madre soltera en ningún sentido” “no es lo mismo decir qué voy a hacer, a decir qué vamos a hacer” es justificable y tiene su razón para no recomendarlo a las nuevas generaciones. No obstante, dice: “quiero que mis hijas terminen la carrera para que si el día de mañana ellas deciden ser madres solteras ya sea por elección propia o por circunstancias de la vida estén preparadas en todos los sentidos económicamente, emocionalmente, etc.” lo dijo con tanta devoción y esperanza que te hace creer que eso es lo que en verdad se necesita, prepararnos.

Ella sabía que era la última pregunta porque se lo dije y pude notar que le dio un poco de alivio, ni ella ni yo sabíamos lo mucho que significaba aquella pregunta hasta que se la dije ¿Cómo consideras tu trabajo como madre soltera? ¿qué piensas de lo que has hecho todo este tiempo? Dijo la segunda palabra y la voz se le empezó a quebrar, en tres segundos se volvió un mar de lágrimas, a mí se me hizo un nudo en la garganta, sentí cada palabra que me dijo, “Creo que he creado unos excelentes seres humanos y eso me da mucha satisfacción, el hecho de que sean buenas personas, que sean profesionistas. Siempre pensé en qué iba a hacer una aportación a la sociedad que tal vez mucha gente me veía con tres hijos, tengo unas tías que me decían “yo pensé que esos niños se te iban a morir” porque mi situación fue muy difícil, para lo básico, para darles de comer, cualquier cosa me costaba muchísimo trabajo por ser tres entonces hoy veo que son excelentes seres humanos, que le gané, que le gané a la vida a las circunstancias, que voy a entregar si Dios quiere tres profesionistas a la humanidad y que vamos a hacer un mundo mejor gracias a que me esforcé en sacar adelante a mis hijos sola.” María estaba afligida pero sus mismas palabras que acababa de mencionar le daban el confort que necesitaba, cada cosa que había hecho, lo que sufrió y que le sigue repercutiendo ha valido la pena para ella.

María es un símbolo de esfuerzo, dedicación y perseverancia. Rompe con el estereotipo de que solo a lado de un hombre tienes valor o que solo puedes sacar a sus hijos a adelante teniendo a uno, que el que nace pobre se queda pobre, que sin un papá no puedes formar una familia o un hogar. Ser mamá soltera es el mayor acto de valentía, ya sea por circunstancias de la vida o por elección propia.

Compartir:
Califica esta Noticia