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SENTIR

abril 28th, 2016 | by Andante
SENTIR
Debate
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Nadie en ésta vida te mira como tú quisieras
Miradas falsas, sonrisas superficiales
Todos criticados y al mismo tiempo criticando a los demás
Ellos… siempre ellos
Creyéndose tan importantes, sintiéndose especiales.
Kein Schatten

Me gustaría hacerles una pregunta a todos ustedes antes de empezar esta lectura. ¿Alguna vez han pensado como sería  el fin de la humanidad? cuándo sucedería ese trágico momento; pues déjenme decirles algo, está pasando, y  justo ahora. Solo miren a su alrededor, vivimos en un mundo lleno de apariencias, de placeres,  hemos remplazado la felicidad por cosas superficiales. Ya no sentimos, no amamos y ni siquiera somos.

A través del tiempo perdemos la conexión con la naturaleza. Olvidamos lo bonito que se siente dar un abrazo, sonreír a una persona desconocida o simplemente estar con alguien, es una sensación que  ya casi no se siente. Preferimos llenar nuestros vacíos con objetos materiales, aparentamos lo que no somos solo para agradarle a unas cuantas personas o incluso a una sola. Pero ¿qué hay de ti?, qué hay de agradarte a ti mismo, ¿no basta? la baja autoestima también es peligro de superficialidad y claro, pues es más fácil fingir ser alguien que aceptarte y quererte tal como eres.

Queremos ser felices, todo el mundo busca la felicidad, pero creo que elegimos el camino equivocado. Lo que ahora nos preocupa es el disfrute del día al día antes que la felicidad misma y como es más fácil llenar los vacíos con placeres por ende lo preferimos.

Somos una sociedad atrapada, que no piensa, no somos capaces de ver más allá, nos dejamos guiar por lo que vemos a simple vista. Nos volvemos locos por un físico, una cara, un cuerpo, pero, ¿y lo de adentro?, lo profundo, lo que realmente vale la pena, quién lo valora si es que no somos nosotros los humanos, somos un mundo superficial. Podríamos culpar a los medios de comunicación o a la sociedad por contagiarnos de las apariencias, porque sí, todo en esta vida se contagia; la tristeza, la alegría, las ganas y las apariencias, claro; pero en realidad nosotros somos los únicos culpables.

Por eso los invito a que cambien la forma de ver la vida, de  vivirla, de sentirla. No caigamos en la tentación de este nuevo mundo donde reina la superficialidad, regresemos a lo que éramos antes, seamos curiosos, seamos más humanos. Maravillémonos de las cosas sencillas, enamorémonos de los momentos más que los objetos, pero sobre todo descubramos ese grandioso humano que se esconde tras la apariencia.

Porque al final de día ¿quién elige el cereal por el color y no por el sabor?

Por Andrea Monserrat Arreola Ramírez

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