El Long March 5B o la nueva estación espacial

El avance tecnológico así como la estrecha rivalidad entre las dos potencias del mundo, Estados Unidos y China, dió inicio al proyecto por parte de la nación asiática de crear su propia estación espacial la CSS por sus siglas en inglés o en chino: Tiangong que significa «palacio celeste».

Con un estimado de 11 viajes en un periodo de 2 años, de los cuales algunos serán con tripulación para desarrollar la estación y controlar su construcción. China espera tenerla lista a finales de 2022 y se prevé que tenga una durabilidad de por lo menos 10 años aunque con el mantenimiento puede expandirse hasta 15 años.

“Políticamente, esto simboliza el fortalecimiento de la competencia entre Estados Unidos y China”, opina Chen Lan, analista, especializado en el programa espacial chino. 

Para ello fue lanzado el primero de los once cohetes, el nombrado Long March 5B, del cual su regreso descontrolado a causa de la falta de preparación y experiencia en temas espaciales, el peso excesivo de más de 20 toneladas de lo que sería el propulsor y partes del cohete enviados para cumplir con el objetivo de la misión, provocarían que las naciones del mundo volvieran a poner sus ojos sobre los actos de China.

 

Mucho se habló sobre los posibles problemas que causaría si cayera en territorio habitado, aunque las probabilidades mostraron siempre que caería en algún lugar del mar o en un sector de la tierra que no presentaría problemas. 

Wang Wenbin, portavoz del Ministerio de Exteriores aseguró: “La mayoría de los restos del cohete se desintegrarán y se destruirán durante su reentrada en la atmósfera”. 

De ser posible un impacto en lugar poblado presentaría daños mínimos, puesto que la velocidad a la que caían los restos era un aproximado de 200 km/h cuando el impacto de un asteroide es por encima de los 36.000 km/h.

Bill Nelson, el alto mando de la NASA criticó duramente las capacidades de manejo de China con su basura espacial “Está claro que China no está cumpliendo con los estándares responsables con respecto a su basura espacial” e hizo un llamado a las naciones a atender y cuidar este tipo de problemas “Es fundamental que China y todas las naciones y entidades comerciales con viajes espaciales actúen de manera responsable y transparente en el espacio para garantizar la seguridad, la estabilidad y la sostenibilidad a largo plazo de las actividades en el espacio exterior”. 

A pesar de todo esto no existe aún una normativa internacional en la cual se exponen lineamientos a seguir ante viajes espaciales como tal. Aunque es preciso señalar que lo habitual en este tipo de situaciones es colocar propulsores a restos que pesan más de 5 toneladas para así poder guiar los restos y dirigirlos a un lugar seguro donde no se presenten problemas de ningún tipo.

Editado por Roberto Luna con información de Infobae, BBC news y El País.

Compartir:
Califica esta Noticia