La investigación periodística: historias a partir de hipótesis

Por Elba Yulianna Fernández Preciado

El libro La investigación a partir de hipótesis. Manual para periodistas de investigación (2003), coordinado por Mark Lee Hunter y editado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), es una buena guía para desarrollar investigaciones periodísticas con sustento en objetivos, hipótesis, fuentes y métodos.

Según esta lectura, la hipótesis de un reportaje periodístico es una historia que desarrolla un método para verificar una investigación. Puedes tener una gran historia, pero si tu investigación es un desastre no llegará a la aprobación de tu editor, por lo que no sólo importa lo que quieres contar, también son importantes las bases para contar tu historia. La hipótesis garantiza que el resultado sea una historia bien fundamentada y no una simple masa de datos.

También es importante mencionar que la hipótesis implica preguntas específicas que deben ser respondidas para averiguar si tiene o no sentido. Esto sucede a través de un proceso por el cual desarticulamos la hipótesis y analizamos cada una de las afirmaciones que contiene. Luego podemos verificar cada una de estas afirmaciones.

Las hipótesis funcionan creando una afirmación sobre lo que se cree que es la realidad, basada en la mejor información disponible, y luego se busca más información para verificar o refutar esa afirmación. Este es el proceso de verificación de la hipótesis. Una hipótesis que no puede ser verificada, ni en el todo, ni en las partes, es mera especulación.

Después de verificar esa afirmación, se debe considerar que la hipótesis debe redactarse con un máximo de tres oraciones, por dos buenas razones: si es más extensa es imposible explicársela a otro y, lo que es más importante la hipótesis debe presentarse como una historia.

Una hipótesis efectiva se elabora desde la creatividad, la meticulosidad, la experiencia y la objetividad. Si después de realizar una hipótesis tus datos la contradicen debes aceptar los datos y elaborar una nueva hipótesis. La dificultad aquí estriba en no aferrarse demasiado a una hipótesis equivocada, ni en saltar en otra dirección apenas aparece un dato que la contradice.

El mejor indicador de que algo anda mal es cuando encontramos una buena cantidad de información que no tiene ningún sentido. Cuando sucede algo así, o bien estamos mirando la información equivocada, o bien es necesario cambiar la hipótesis para que la información tenga sentido.

También es fundamental tomarse el tiempo para analizar la estrategia de investigación: el orden de ejecución de determinadas tareas y cómo se articulan entre sí. El uso de las hipótesis para gestionar una investigación se trata de un procedimiento estándar utilizado en cualquier organización bien administrada (a excepción, como siempre, de las periodísticas).

Finalmente, mantener la atención en la historia es muy importante, por esto se debe incluir una noticia, una causa y una solución. Esto significa que, si el periodista tiene la hipótesis siempre a la vista, está centrando su atención en la historia y no solo en los datos.

La verificación en la hipótesis se ha vuelto un complemento, pues se necesita buscar datos de fuentes de dominio público para verificar la hipótesis que se está realizando. Para esto necesitamos tener conocimientos de las fuentes existentes. Por ejemplo, las fuentes abiertas, las cuales pueden encontrarse normalmente en una biblioteca pública o en el archivo de un medio de comunicación, el acceso es libre y lo más seguro es que no haya repercusiones.

Las estrategias de investigación con estas fuentes comienzan con un manojo de pistas o datos, después se elabora una hipótesis sobre los hechos a un desconocido, continuando con la confirmación de nuestra hipótesis utilizando estas fuentes abiertas y se consulta gente capaz de complementar la información que se encuentra en las fuentes abiertas.

La información más emocionante se suele encontrar en la mente de las personas, pero para llegar a esas personas es necesario realizar un mapeo de fuentes. Para esto, la mayoría de los periodistas encuentran a alguien a quien citar textualmente a partir de la simple lectura de una historia ya publicada sobre un tema en particular, tomando los nombres de las personas mencionadas y haciéndoles un llamado. Esas pocas fuentes recibirán cientos de llamadas en un solo día. Para mantener una fuente personal es importante no perder la comunicación, ofrecer motivos para hablar.

Ahora, abarcando el tema de las entrevistas, es necesario saber las tácticas que se deben utilizar al momento de entrevistar a nuestra fuente. Para esto es importante saber controlar la situación, mantener la distancia a un nivel en donde ambos se sientan cómodos, utilizar la defensa de la fuente en su contra regalar noticias, sorprenderlos, prestar atención al subtexto, hacer trabajar a la fuente, dejar que la misma fuente te sorprenda e involucrarlos, revisar las noticias inmediatamente y cuando se pueda descansar.

Finalmente, el uso de las emociones es muy importante a la hora de realizar una entrevista, pues no debes dejar que éstas te usen. La emoción puede llegar a ser información, es decir, las emociones indican que algo está sucediendo, y que tiene importancia. También es importante mantener la ósmosis emocional e investigar la sensibilidad de manera poco usual con aquello que motiva, emociona o angustia a sus fuentes, y comenzar a coleccionar estos sentimientos como un papel para atrapar moscas colecciona insectos.

Editado por Rocío Rossi

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