La ONU plantea recaudar 600 millones de dólares para evitar una nueva crisis humanitaria en Afganistán

El hambre aumenta en Afganistán tras la llegada de los talibanes, especialmente para los que buscan refugio y un lugar seguro tras la llegada al poder del nuevo régimen EFE/EPA/AKHTER GULFAM.

Este lunes 13 de septiembre la ONU convocó a una conferencia internacional. Está  previsto que unos 40 ministros participen en la conferencia, a la que acudirá también el secretario general de la ONU, António Guterres, junto con el jefe del Comité Internacional de la Cruz Roja, Peter Maurer, seguido por decenas de representantes gubernamentales, con el objetivo de llegar a recaudar aproximadamente 606 millones de dólares (509 millones de euros) para evitar una nueva crisis humanitaria tras la llegada de los talibanes al poder, y así lograr ayudar a 11 millones de afganos en situaciones vulnerables.

La conferencia es para poner a prueba a las naciones  y principales donantes que quieran contribuir para ayudar a la situación de Afganistán, no se pretende entregar victoria de relaciones públicas o dinero en efectivo a los talibanes que derrocaron al gobierno respaldado internacionalmente en días. 

Algunos gobiernos han propuesto que la ayuda sea entregada con una serie de condiciones, puesto que la ayuda humanitaria permitiría mantener los servicios sanitarios, el suministro de agua potable y las instalaciones médicas, lo cual evitaría llevar a Afganistán hacia la hambruna, debido a que muchos de estos servicios ya se encuentran al borde del colapso.

El Programa Mundial de Alimentos de la ONU, uno de los principales beneficiarios en la recaudación de fondos, mostró, tras una encuesta, que un 93% de 1600 afganos no consumían suficientes alimentos, principalmente porque no tenían ingreso en efectivo para pagarlos.

El apoyo también pretende ayudar a las mujeres, niños y a los más de 3,5 millones de desplazados internos con los que cuenta el país y alimentar a la población afgana. “Ahora es una carrera contra el tiempo y la nieve para brindar asistencia vital a los afganos que más la necesitan” dijo Anthea Web, subdirectora regional del Programa Mundial de Alimentos de la ONU. “Literalmente, estamos rogando y pidiendo prestado el dinero para evitar que se agoten las existencias de alimentos”, destacó.

Filippo Grandi, ministro del comité de alto rango de la ONU para los refugiados, ha alertado del posible “resurgimiento de los combates, violaciones de los derechos humanos, el colapso económico y de servicios sociales”. Además funcionarios del mismo comité de alto rango han mostrado su preocupación de que más personas intenten buscar refugio en países vecinos, como Pakistán e Irán que ya tienen grandes poblaciones de afganos que han huido de su país.

Grandi ha hecho una visita sin previo aviso a Kabul, y escribió en Twitter que “va a evaluar las necesidades humanitarias y la situación de los 3,5 millones de afganos desplazados, incluidos más de 500.000 que han sido desplazados solo este año”.

”Depende de nosotros como comunidad internacional ser responsables y proveer asistencia humanitaria allí donde es tan necesaria”, ha manifestado el ministro de Exteriores alemán, Heiko Maas, antes de embarcar un avión hacia la ciudad suiza de Ginebra, donde tendrá lugar la conferencia.

Mientras tanto muchos afganos continúan  desesperados por irse, con miedo a los talibanes, buscando formas de poder reubicarse a otros países, pero siguen sin poder hacerlo por las pocas garantías a sus derechos a pesar de tener todos sus papeles en regla. 

La Organización Mundial de la Salud (OMS), otra agencia de las Naciones Unidas (ONU) también está buscando ayuda para que instalaciones médicas en riesgo sobrevivan después de la retirada de dinero por parte de los donantes.

Tras la llegada al poder de los talibanes el pasado 15 de agosto, el mundo ha estado viendo como Afganistán está siendo gobernado bajo un gobierno talibán, y cómo podría ser diferente de la primera vez que los militantes islamistas estuvieron en el poder a finales de la década del 90. Durante esta época, se impusieron una serie de reglas acerca de la interpretación de la ley islámica, dentro de la cual las mujeres y niñas fueron negadas la educación, y fueron excluidas de la vida pública.

 

Con información de Infobae, editado por Verónica Delgado.

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